viernes, 18 de febrero de 2022

Había una vez en un país muy muy jodido...

Ya llegamos al punto más peligroso pero inevitable de este absurdo e infinitamente cruel y fantasioso cuento medieval que heredamos del rancio y muy viejo reino extranjero que nos firmo un papel de libertad pero nunca soltó la cadena...

Y estamos en que:

El monstruo horrible que ha asolado al pueblo desde que se instaló sobre las riquezas de nuestro territorio, hoy despertó de su cómodo sueño de poder y riqueza y está en franca avanzada.

Ya se sienten sus fétidos alientos, estridentes voces y potentes llamaradas.

Se le gritó su nombre y la especie a la que pertenece y no le gusto... ¡Nada de nada! 
¿Y a quien le gusta que le digan "monstruosidad"?

Así que decidió salir de la caverna y revelarse... ¡La única forma de exhibirlo y combatirlo!... Ni modo.

Es más grande, fuerte y está instalado como serpiente en los recovecos y redes de cavernas que conectan este país con muchos otros.

¡Tambien tene muchas cabezas y bocas!

De algunas escupe venenos, fuego y vapores corrosivos mientras que otras tienen lenguas de oro y plata que engañan y endulzan los oídos de sus víctimas y "aliados"

Primero encantándolos con halagos y promesas para luego devorarlos, eso sí, a mordiditas chiquititas.
Y no sin antes despojarlos de todo y aún empeñando las vidas y fortunas de sus descendientes.
Y es poco fiel con sus "aliados" siempre resultan en víctimas también.

Desafortunadamente aunque el atrevido que se está echando el tiro con el monstruo cuenta con el apoyo de los aldeanos y sus redes, picos, palas, trinchos y sus precarios mecanismos de supervivencia ...

Resulta que el monstruo, dueño de toda la riqueza y con sus lenguas de oro y plata, tiene el apoyo de los nobles, los sacerdotes, los mercaderes, los caballeros, los pregoneros y trovadores y muchos otros tronos extranjeros. 

Principalmente ese reino muy viejo que vino a meternos en este lío y cuyo principal talento es voltear la sartén y decirte que el golpe que te dio, en realidad te lo diste tu solito… ¡Son magos en esto!

Y hasta este momento justo es lo que está pasando. 

El atrevido sujeto que se decidió a ponerle el cascabel al gato y se está echando el tiro con el monstruo está recibiendo todo el refuego.

Densas nieblas corrosivas, fuego, venenos a la cara y a los ojos, ataques a su familia, voces engañosas y seductoras que compran las voluntades o insultos degradantes a quién se atreva a apoyarlo.

¡Pero el monstruo salió de la caverna y se está dejando ver! La avanzada es frontal y en muchos frentes simultáneamente…

Y si. Ni modo, más le vale ganar al atrevido porque si pierde serán los aldeanos que lo apoyaron los que se quedarán solos ante un monstruo ya desnudo, exhibido y muy, muy enojado.

Y si pensaban los aldeanos que sus vidas eran miserables bajo la tiranía del monstruo y todas sus cabezas y aliados… ¡No saben lo que les espera cuando el monstruo derrote al atrevido que lo desafió!

Y en este punto estamos.

Veamos cómo se escriben los siguientes capítulos de este cuento de raices medievales.

sábado, 12 de febrero de 2022

El peje pisa caca.

El peje, sujeto a quien las moscas decepcionadas de que se les levantó la canasta le dicen "cacas", se encontró en su camino un mojón de lo que de verdad se veía como mierda, olía a mierda, tenía moscas como la mierda, era repugnante y con una gama de horribles colores que lo hacían aún más asqueroso... Cómo la mierda.

No es un mojón nuevo. Es un enorme agregado de heces cuya última capa, la más joven, fresca y apestosa está de moda. ¡Todas las moscas se le quieren subir!

Y, ante la estupefacción de todos, adversarios y partidarios... ¡El peje decidió patear el mojón!
¡Que atrevimiento! ¡Lo impensable!

Y es que el mojón está montado encima de una verdadera piedra fundamental. El trabajo periodístico, un trabajo duro, arriesgado y mal pagado.

De modo que el peje no pateó la roca.
Pateó el mojón.
Y tampoco lo piso muy duro. Más bien le dió un rozon y no toco más que la superficie, la última y más apestosa capa de fresca caca.
¡¿Quien sabe que hay todavía más abajo?!...

Pero sirvió para que se viera la superficie verdadera de la piedra fundamental en contraste con la capa de suciedad que la cubre.

Pero en el proceso se ensució el zapato y agitó mucho a las moscas quienes revolotean y zumban furiosas ante su osadía.

Un atentado en contra de la libertad de montar capas y capas de excrementos sobre las piedras fundamentales, los cimientos de nuestra visión de la vida política y social del país.

 ¿Decirle mierda a la mierda?... Solo un naco como él y todos sus zombies.
¿A dónde vamos a parar?...

No sé. Pero con cada cosa que hace el peje, aparentes torpezas que en realidad son jugadas magistrales, desnuda más la estructura y el entramado de poder que está incrustada en nuestra propia médula y pretende perpetuar y ensanchar más las enormes distancias socioeconómicas que estrangulan a millones y apapachan a dos que tres nomás y sus decimononicas y porfirianas huestes de "wanabies". 

Y si, ni modo. Los tumores no se quitan sin cirugía y la caca no se quita más que lavando... Y hasta los enanos de Blancanieves se oponían a lavarse.

¿Las moscas?... Ahí seguirán por siempre, zumbando y buscando nuevas cacas donde posarse.

martes, 7 de septiembre de 2021

Uy! A ver que callos piso. Ahí les va una larga y dura. La discusión sobre inclusividad e identidad se ha extendido como reguero de pólvora por lo que finalmente me decidí a decir lo mío. Eso sí, con el convencimiento de que habrá quien se oponga a lo que yo digo y también quien esté de acuerdo, así que no debo dejarme ofender por los que se pongan muy en contra mía o tampoco complacerme en quien pueda estar muy a mi favor. Mi pensar es muy simple. Yo tomo en cuenta todos esos valores y partes de la personalidad que no estén relacionadas con lo que pase en la intimidad ni mucho menos con los órganos sexuales, guácala, de quien se trate. Eso es todo. Me importa el ente y su estatura humana e intelectual, su calidez y empatía, su honestidad, rectitud, sinceridad, buen humor, buenas intenciones, talentos, cultura, sensatez, cordura ¡O locura!... en fin, cosas de verdad importantes. ¡No quiero saber nada de las verijas de nadie ni quiero que sus problemas con sus propias partes íntimas y maneras de relacionarse con ellas se me impongan como un problema social y público! ¿Por qué debería tenerlo? Es un asunto que no es mío. Yo no llevo las comezones ni los efluvios de mis entrepiernas a la opinión pública. Quien no sepa lo qué es, o no le guste, no puede esperar que el mundo; o por lo menos yo, se amolde a su propia imposibilidad de amoldarse a su propio cuerpo. Es decir que ni abanderados en los principios de libertad democrática me trago que las personas que no se sienten identificados ni como niños ni como niñas pero tampoco como homosexuales o bisexuales nos quieran imponer esa mecánica mental anómala que dice; «Yo no los acepto, homos o heteros; ¡Ni siquiera tengo claro si me acepto yo! pero igual tienen que aceptar mis propios términos aunque ni siquiera pueda yo mismo definirlos. ¡¡De lo contrario están violentando mis derechos!!»... ¡Absurdo! Según proclaman estas personas de autopercepción sexual borrosa, hay que obligarnos a todos los demás a modificar el mundo para que se amolde alrededor de sus conflictos de indefinición. Exigen que se modifique el lenguaje a su satisfacción, pretenden que se obligue a crear instalaciones sanitarias especiales para que caguen y meen cada quien con los de su propia idea de «identidad» (!!!), insisten en satanizar lo claramente definido, o sea que en su forma de pensar el ser muy femenina es ser una “barbie” sometida al patriarcado y ser muy masculino es incluso peor, es ser un macho violador. Pero no saber si fu o fa está a todo dar... según "elles" No quieren ser catalogados de “gay” o “lesbiana” pero si esperan que estos grandes grupos los hagan fuertes en número bajo la engañosa idea de la “inclusividad”. Asunto en el que no han tratado de incorporar a colectivos no genitalizados como los invidentes o débiles visuales o los silentes. Una cosa que caracteriza a este apartado muy definido que se escuda como parte del colectivo LGTB es su enorme irritabilidad y su violenta reactividad. Es su firma muy particular el conseguir hacerse visibles por la vía del descontento, la desobediencia civil y vistosos desplantes de tipo “manifesto”. Es decir, en pocas palabras este colectivo inconforme con sus propias entrepiernas es totalmente opuesto a mi pensar. Ellos insisten en que sus conflictos de su intimidad y su propia falta de identidad modelen toda la percepción y juicios de valor que todos los demás podemos hacer de ellos... Yo pienso al revés, que lo último que debería importarnos de los demás es sus temas íntimos. ¡Y todavía les extraña que no encajan en ningún lugar! ¡No puedo ni siquiera respetar esos escándalos públicos como lo haría con una postura legítima a la que me opongo! Es una simple tontería y berrinche de gente maleducada y en mi parecer no deberíamos hacerles el menor caso. Aunque ni modo, son gente que comparte esta enorme nave espacial que llamamos «tierra» y nadie nos podemos bajar de ella más que de las más feas maneras, cosa que nadie quiere y por eso esto es un tema delicado, son personalidades que en uno de sus frecuentes arranques fácilmente pueden hacer tonterías. ¡Hay que tratarlos con pincitas a "les" OGTs! Pero estoy ejerciendo mi derecho de ser muy claro y sincero en la expresión de lo que siento. ¡¡Que bueno que ya no soy un joven en edad de tener que escoger pareja entre lo que hay disponible entre las nuevas generaciones!! Están bien dañaditos. Entre mojigatos, pornoblogers y estos indefinidos que nos ocupan hoy queda un porcentaje muy minado de gente joven disponible sin taaantos rollos. Y aunque nos acusan a la generación X de cochinos por la revolución sexual (Colosal cogedera, es verdad) y de percepción de género que nos tocó vivir a nosotros (y que estos modernos «elles» voluntariamente ignoran porque no les conviene reconocer) resulta que en realidad los jovencitos mismos se traen un «todos contra todos» que hasta envidia nos darían a los que vivimos los 80s si no fuera por los feos conflictos que se traen con todas estas malas mañas y delirios de mártir de la mentada «identidad». ¡¡Por no mencionar los números alucinantes en enfermedades de transmisión sexual que se están disparando a medida que los jóvenes no tienen educación sexual y si porno gratis!! Eso sí está muy gacho pero es otra de esas horribles contradicciones de las autopistas de la información donde lo que navega a toda velocidad es justo la falta de información. Para cerrar mi rollo. Lo que yo digo a los jóvenes con conflicto de identidad sexual es esto: Aprendan a hacer uso de sus propios cuerpos y mentes. Cojan con quien quieran o no cojan con nadie pero sean responsables del esfuerzo de encontrar su propia identidad y no nos culpen a todos los demás (¿Nosotros que chingaos?) si es que ustedes no lo consiguen. Primero que nada acéptense ustedes mismos y creen su propio código de lenguaje como colectivo de sexualidad indefinida y hablen como quieran entre ustedes pero no se vengan a meter con los modos de hablar a quienes sus miedos y asquitos de si mismos no nos parecen relevantes... O peor, nos pueden parecer risibles... Les puede salir muy mal. Apóyense y si el dolor de sus conflictos es demasiado, recurran a profesionales de la higiene mental o la inteligencia emocional, incluso uno dentro de su mismo colectivo. Se trata de lograr la aceptación personal y la pública en vez de hacer berrinches, "osos" y desfiguros públicos que le van muy mal a su propio movimiento. No tomen por asalto las instituciones establecidas de quienes no compartimos sus dudas de identidad. ¡Están pidiendo respeto cagándose en los demás! ¿Como creen? Instituciones como la identidad sexual definida o la misma lengua que todos hablamos y a las que, reconozcan, ustedes rechazan tanto o hasta más de lo que se sienten rechazados por ellas. Y no, esa aberración que ustedes llaman "lenguaje inclusivo" es algo que no voy a adoptar y además encontrarán en mí un opositor directo, no a ustedes y su búsqueda de su felicidad, cosa que respeto. Sino a que ustedes intenten que los demás repliquemos tonterías de tamaño tal como querer modificar la lengua que todos hablamos. Y ahora sí, ya dije lo mío... ¡Dénse vuelo con el recortón!